Consolidación narrativa: potencia tus historias

Muchos escritores escriben su primer borrador y se dan cuenta de que todo es demasiado lioso y hay demasiados personajes que participan en la historia. La solución más obvia al exceso de complejidad es cortar personajes, hilos de trama y elementos del mundo innecesarios. Es verdad que debemos eliminar lo que sobra y no aporta demasiado. Pero también podemos combinar y simplificar elementos para crear una versión mejor de nuestro texto. Es decir, aplicar la consolidación narrativa.

Las historias no deberían ser excesivamente complejas, ya que tu audiencia tiene un límite en cuanto lo que puede asimilar y entender. Si ofreces demasiadas ideas, tu ficción se vuelve enrevesada y pierde dinamismo. Además, si tu historia cuenta con demasiados personajes, cada uno de ellos tendrá el foco menos tiempo. Si escribes una historia con menos personajes, tendrás más tiempo para centrarte en ellos y hacer que sean más interesantes. Además, tus lectores seguirán mejor los hechos que quieres contar al no tener que recordar tantos nombres y tantos arcos. 

Fortalece tu historia a través de la consolidación narrativa

Gracias a la consolidación narrativa, puedes reutilizar elementos de la historia y hacer que exista un vínculo más estrecho y fácil de seguir entre todos ellos. Esta técnica te ayuda a que tu audiencia no tenga que aprender datos nuevos todo el tiempo. Te permite explotar el conocimiento previo que han ido acumulando acerca de tu historia y utilizarlo como andamiaje para seguir expandiendo tu mundo.

Imagina una historia en la que hay doce personajes. Tu lector tendrá que aprender un montón de nombres, trasfondos, rasgos de personalidad, forma de hablar… Así, será muy fácil que se pierda. Y si se pierde, empezará a sentir desinterés por lo que quieras contarle. Para evitarlo, piensa si realmente todos esos personajes son necesarios para tu trama. Quizá puedas eliminar a varios y combinar sus arcos con los de otro personaje para pasar de doce personajes a ocho o seis.

Como no tendrás que describir a cada uno de esos personajes adicionales y cuál es su función en la trama, podrás usar esas palabras para darle mayor profundidad a los personajes restantes. Esta técnica te permitirá explorar en más detalle las relaciones de los personajes que finalmente hayas decidido incluir en tu narración y podrás hacer más interesantes y detallados sus arcos narrativos.

A través de la consolidación narrativa, cada elemento de la ficción ofrece la oportunidad de que la audiencia se sienta más atraída por tu narración, pues los diferentes elementos de tu historia tendrán un mayor tiempo de exposición, y por lo tanto hará que los lectores los saboreen más, los comprendan con mayor facilidad y quieran saber más sobre ellos. Esta técnica se potencia especialmente en aquellas escenas en las que trabajas muchos elementos narrativos en lugar de elementos aislados. Intenta que en tus escenas participen varios personajes a la vez, piensa en cómo reaccionará cada uno con el mundo, qué aprenderá de la experiencia y cómo esa escena lo transformará y le hará evolucionar. 

Tus personajes son como las notas de un acorde, cuantos más muestres al mismo tiempo, más harás disfrutar al lector, pero más atención tendrás que poner al detalle para hacerlo de forma interesante y fácil de entender.

En definitiva, la consolidación narrativa tiene como objetivo hacer que la historia sea eficiente. En lugar de pensar en meter la tijera sin más, piensa en combinar tus elementos narrativos y en agruparlos en escenas para enriquecer tu narración y hacerla más interesante para tus lectores. 

Evita la fragmentación de personajes con la consolidación narrativa

Cuando empezamos a diseñar nuestra historia, creamos todo un elenco de personajes que queremos mostrar a nuestra audiencia. Es en ese punto cuando corremos el peligro de empezar a fragmentar nuestras historias. En una narración dinámica, la trama siempre estará marcada por los personajes, por lo que deberías tener en cuenta la consolidación narrativa y diseñar personajes que participen en más de una de tus tramas a la vez en lugar de un personaje para cada trama.

Fusión de personajes

Cuando te encuentras a la corrección de tu borrador, puedes plantearte qué personajes pueden fusionarse para aplicar la consolidación narrativa. ¿Tienes algún personaje con nombre que aparezca solo al principio o al final de la historia? ¿Otro que solo aparece en X escena con un propósito muy marcado? Plantéate si uno de esos personajes podría completar también la tarea del otro. Probablemente se traten de personajes fusionables. Hay veces en las que en nuestras historias aparecen personajes que son demasiado similares. Imagina una narración de piratas donde hay dos personajes, un tipo cuya única función es vigilar en la cofa y otro que aparece en una batalla disparando un cañón. ¿Por qué no utilizar al mismo personaje y darle un poco más de trasfondo?

La ubicación de tus personajes, un detalle problemático

La consolidación narrativa se hace un poco cuesta arriba cuando los personajes principales están en lugares demasiado alejados. Cuando encontramos historias en las que un personaje sigue un arco argumental completamente diferente al de todos los demás, su ubicación casi siempre es un factor determinante. Eso no significa que sea imposible vincular personajes en diferentes ubicaciones, ya que lo que unos hagan en una zona puede tener repercusiones notables en el arco narrativo de los demás. Sin embargo, al colocar personajes en la misma zona, tendrás muchas más opciones para conectarlos y hacerlos relevantes entre sí. Si quieres mostrar diferentes partes de tu mundo, la forma más fácil de hacerlo sin fragmentar tu historia es hacer que tus personajes viajen juntos.

Elige el punto de vista adecuado

Se supone que elegir el punto de vista de tu obra es una cuestión meramente técnica y no tiene demasiada implicación desde una óptica narrativa. Imagina que tu historia cuenta una historia de amor entre dos elfas. Podrías narrar desde el punto de vista de una de las enamoradas, o ir intercalando el punto de vista de cada una. La consolidación narrativa de tu historia debería ser la misma sin importar tu elección. 

Pero a la hora de la verdad, muchos escritores añaden puntos de vista de diferentes personajes que no tienen una conexión clara entre sí, lo que hace que seguir la narración sea toda una odisea. Está genial que te plantees escribir una novela coral en la que varias historias se entrelazan para contar una historia mayor, pero los lazos que las unen deben estar muy bien definidos. El lector debe sentir interés por todos los arcos que propones, y para ello debe entender qué está sucediendo en todo momento y qué efecto tienen unos arcos sobre los otros.

Además, para que el cambio de puntos de vista sea un recurso realmente interesante, debes tener en cuenta que tienes que crear varias voces narrativas para cada uno de ellos, de forma que la narración se vea enriquecida y el lector pueda diferenciar sin dificultad quién es en cada momento el personaje focal.

Conecta todos los arcos de tus personajes

Una vez has establecido tus personajes, has fusionado a todos los que has podido y has marcado las diferentes ubicaciones de tus arcos narrativos y los puntos de vista de las escenas que vas a narrar, llega el momento de garantizar que los personajes participen en la historia. Tienes que tener claro qué historia quieres contar, pensar cuáles son los conflictos que servirán de motor para la narración y cómo interactuarán los diferentes personajes con ellos.

Algunos de tus personajes tendrán su propia trama secundaria, o deberían tenerla, pero ese arco debe a su vez estar conectado con la trama principal. Quizá creas que ese personaje que quiere vengar la muerte de su padre es muy interesante, pero su búsqueda de venganza no aportará nada a tu historia si no tiene ninguna relación con los hechos principales de la narración. 

Los arcos secundarios pueden ser un elemento muy útil que enriquecerá tu ficción. Sin embargo, son un arma de doble filo. Si los mantienes demasiado tiempo de forma paralela a la narración principal, puedes desencadenar dos problemas: que el lector los perciba como un incordio o una especie de interludio que no le deja saber cómo sigue la historia de verdad, o que el lector piense que la historia secundaria merece más la pena que tu historia principal, lo que le restará peso al arco del protagonista. Por eso debes mostrar en cierta medida la conexión entre todos los arcos y tener siempre en cuenta que los arcos secundarios deben ser herramientas para apoyar y hacer más interesante la narración primaria.

Construye un mundo consolidado

Los mundos consolidados no solo son más fáciles de conocer y comprender, sino que también causan una impresión más fuerte, dejan una huella más indeleble en nuestros lectores. El mundo en el que escribes es el primer paso para dotar a tu historia de una cohesión propia que atrape a tu público.

Piensa en las sensaciones que quieres despertar en los lectores cuando visiten tu mundo. ¿Deseas que sea un lugar abrasado y silencioso donde solo queda melancolía, muerte y abandono? ¿Quizás quieres que tu audiencia vuelva a su infancia a través de un mundo colorido lleno de fantasía y estampas propias de un cuento?

Estas decisiones te ayudarán a establecer el tema de tu mundo. Un mundo que respeta su tema y ayuda a explorarlo y a consolidarlo con los demás elementos narrativos es más llamativo, coherente y comprensible. Además, el tema te ofrece un punto de partida para crear a tus personajes, y te ayuda a mejorar tu consolidación narrativa al decidir qué mantener y qué eliminar.

Cuando creamos nuestros mundos, a veces cometemos el error de añadir cualquier detalle solo porque nos parece genial, pero no nos paramos a pensar en cómo encaja ese aspecto en el resto de la historia. Si no tenemos cuidado con la coherencia de todos los elementos narrativos, acabaremos con una ficción que parece hecha con retales inconexos.

Por suerte, los elementos narrativos de la ficción especulativa suelen poderse intercambiar y combinar. Imagina que estás escribiendo una historia sobre vampiros en las que van convirtiendo a algunos humanos en ghouls para crear un ejército. Tras hablar sobre esos vampiros, explicar su trasfondo y su motivación, introduces en la historia una raza de seres interdimensionales que llegan a través de portales para aniquilar a la humanidad. A priori parece que tus vampiros y tus seres interdimensionales parecen no encajar, pero ¿y si convirtieras a tus seres interdimensionales en una estirpe vampírica diferente que se subleva contra la primera, o a tus vampiros en unos seres interdimensionales que implantan un parásito en el cerebro de los humanos?

Cuanto más reutilizas los elementos para mejorar tu consolidación narrativa, más puedes explorarlos y adentrarte en ellos con detalles que enriquezcan tu narración, tu ambientación y tus tramas. En el ejemplo anterior, si optáramos por introducir vampiros y seres interdimensionales, todo se complicaría para el lector, tendría más detalles que a priori no tienen mucho que ver el uno con el otro, y nosotros dos aspectos que tendrían que compartir el peso de nuestra narración. Al convertirlo todo en una disputa vampírica, ganamos coherencia, profundidad y sencillez para nuestro público.

Si vamos levantando nuestra narración a partir de las herramientas que ya hay disponibles, todo el entorno será mucho más rico y estará más unificado. Al igual que ocurre cuando diseñamos personajes, si nos centramos en menos cosas, tenemos más palabras para explorarlas, lo cual resulta gratificante tanto para el narrador como para los lectores.

Disfruta de tu historia y sus detalles gracias a la consolidación narrativa

Una vez has editado tu borrador y te has asegurado de que cuenta con consolidación narrativa, pregúntate si tienes la sensación de que hay algo que te haya dejado frío. Quizá todavía queden elementos que puedas mejorar y otros que puedas consolidar. Pero, por encima de todo, disfruta del proceso. Tu historia es un bosque que conoces muy bien, pero siempre existe algún paraje nuevo detrás de los árboles o más allá de una colina que podrás descubrir y explorar.

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