Saca partido a los animales en tus historias

animales elemento narrativo

Hay poca gente capaz de mostrarse impasible cuando muere un animal en una historia, especialmente si es un icono de la saga, como es el caso de cierto búho nevado. Sin embargo, es bastante típico que los autores traten a las mascotas como carne de cañón para jugar con las emociones de los lectores. Pero la audiencia se ha dado cuenta de esta treta; en cuanto sale un perro mono a escena, ya saben que probablemente tenga una patita en el cementerio. En realidad, lo hemos visto una y otra vez en diferentes historias que prefiero no citar para evitar posibles spoilers. ¿Por qué no ir más allá? Los animales son un recurso bastante más versátil, y estas cinco ideas te ayudarán a enriquecer tu narrativa.

1. Aportar novedad

En la ficción especulativa, podemos ser tan creativos como deseemos, romper todos los moldes y sorprender a nuestros lectores siempre es un plus. Si introduces animales y mascotas sorprendentes y llamativos, puedes dotar a tu historia de una chispa interesante y abrirla a nuevas posibilidades. ¿Y si en lugar de un gato, la mascota del protagonista fuera en realidad un demonio que ha adoptado esa forma para acecharlo y consumir su alma cuando menos se lo espere?

También puedes darle aire fresco a tu historia si haces que tu mascota tenga un propósito o un uso original. Imagina que tu personaje principal es un ladrón en un mundo de fantasía. ¿No le vendría bien que le acompañara una salamandra púrpura capaz de escabullirse para inyectar veneno somnífero en sus oponentes? Los animales en la vida real pueden ser entrenados para detectar ataques epilépticos o encontrar minas terrestres, ¿por qué no hacer algo similar con los animales de tu mundo? También pueden ser un alivio cómico interesante que haga tu narración más memorable. ¿Y si esa misma salamandra tuviera la costumbre de morder a su dueño en las situaciones más inoportunas, como mientras intenta acercarse a la persona que le gusta?

2. Ayudar a la caracterización de los personajes

La forma en que tu mascota interactúa con tu protagonista revelará detalles adicionales sobre el personaje y te ayudará a desarrollarlo. Imagina una exploradora élfica muerta de hambre en mitad de un páramo desolado, sin más compañía que su tigre nevado. Si muestras cómo prefiere darle su comida y su agua al animal antes que consumirlo ella misma, los lectores verán que es una amante de los animales dispuesta a sacrificarse por los demás antes que pensar de forma egoísta. 

Otra técnica común es hacer que la mascota refleje las emociones del ser humano al que acompaña. Quizá el tigre se eche a temblar cuando la exploradora sienta miedo, o se haga un ovillo junto a ella para darle calor cuando se sienta triste.

La unión entre el personaje y su compañero animal te ayuda a perfilar a tus personajes y a consolidar tu historia. Cuanto más descubran tus lectores sobre el personaje y su mascota, más les importará lo que les suceda a ambos.

3. Foreshadowing

Igualmente, la forma en que los animales interactúan con el entorno y los otros personajes puede ayudarte a sembrar ciertas expectativas en el lector. Quizá haya un personaje que haga que un animal siempre se ponga a gruñir en su presencia, o un objeto que provoque que los animales huyan despavorido al verlo. ¿Y si ese personaje acaba siendo un ser malvado o el objeto un artefacto maldito?

Aunque los animales son un buen recurso de foreshadowing, también debes crear expectativas en el lector en lo que respecta a ellos. Si el caballo de tu historia puede lanzar fuego por la boca, no es justo para el lector que pasen trescientas palabras sin enterarse de semejante proeza. Da pistas sobre este poder o te quedará bastante forzado en la historia. 

4. Defender a los demás

Salvar la vida de un personaje es quizá el uso más obvio de un animal. Sin embargo, debes tener cuidado de no usarlo como un recurso demasiado continuo, o puedes hacer que el protagonista de tu historia quede eclipsado por su acompañante. ¿Y si tu protagonista fuera una hechicera novata incapaz de lanzar un sortilegio en condiciones y viajara acompañada por una serpiente capaz de controlar el tiempo? Vale, cada vez que tuvieran un problema, la serpiente podría congelar la escena y darle tiempo a su amiga para que hiciera lo que quisiera. Sin embargo, ¿qué pensaría el lector de la hechicera? 

En lugar de Las maravillosas aventuras de la hechicera Sae, tu historia debería titularse Las maravillosas historias de la serpiente Kerya. Los animales pueden asistir a los protagonistas, por supuesto, y hacerlo de una forma novedosa puede aportar a tus historias una gran riqueza. Pero ten en cuenta que no pueden estar siempre ahí para sacarle las castañas del fuego, deben aprender a valerse por sí mismos o este recurso será un inconveniente más que una ventaja. 

Otra idea innovadora en cuanto al uso de animales que salvan a héroes es, precisamente, que no consiga cumplir con su propósito, o que al hacerlo deba pagar un alto precio. ¿Y si la serpiente acaba congelando en el tiempo a los padres de su amiga hechicera por error y hace que deban embarcarse en una búsqueda para romper el hechizo? ¿Qué pasaría si cada vez que usara su poder, la serpiente consumiera parte de su consciencia y fuera poco a poco convirtiéndose en un animal salvaje que amenaza con devorar a la protagonista? 

5. Incrementar el conflicto

Las mascotas pueden ser una fuente interesante de conflicto. En primer lugar, pueden ser quienes desencadenen el caos. Todos recordamos esa maravillosa escena de Aladdin en la que Abú toca las riquezas de la Cueva de las Maravillas y hace que todo comience a desmoronarse. Los animales son imprevisibles, y a veces los protagonistas lo aprenden por las malas, lo que hace las delicias de los lectores si se gestiona con destreza.

Por otra parte, las mascotas pueden ser agentes pasivos dentro del conflicto. En Pokémon, el Team Rocket siempre persigue al protagonista porque quiere robarle a Pikachu. Puede ser que el acompañante animal de tu protagonista esté enfermo o en serio peligro y su salvación ponga en serio peligro a los personajes de tu trama. ¿Quién no se jugaría el cuello por salvar a sus mascotas? ¡Seguro que atrapas a tus lectores en la trama! 

Escribe animales memorables

Si piensas en Mulán (la de dibujos animados) inmediatamente te vendrá a la cabeza Mushu. ¿O qué sería de Shrek sin su inseparable Asno? Los animales son, para muchas personas, lo que hacen que la vida merezca la pena vivirla, y en las historias sucede lo mismo. Unas mascotas bien desarrolladas y con un papel bien integrado en la narración enriquecerán tu historia y dejarán una huella en el corazón de tus lectores.

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