Descubre las claves para escribir thriller

Escribir thriller es una aventura que requiere la capacidad de infundir tensión en los lectores.

Cuando lees este género, Tienes el corazón martilleándote con insistencia la caja torácica y no puedes parar de pasar una página tras otra. Sabes que el antagonista trama algo y que el protagonista va de cabeza a una trampa. Te pones de los nervios al no poder avisarle, así que lo único que puedes hacer es seguir leyendo mientras el pobre personaje se dirige al encuentro de la fatalidad.

Si alguna vez te has sentido así, el escritor ha conseguido escribir una buena historia de suspense, lo que también llamamos un thriller. Si el autor consigue mantener la tensión hasta el último capítulo, entonces estarás ante una historia excepcional. Puede parecer algo sencillo, pero escribir thriller no es en absoluto una tarea fácil. En esta entrada encontrarás algunas sugerencias para escribir historias que dejen a tus lectores pegados a tus páginas.

Explorando el género

Primero, debes comprender en qué se diferencia el género de suspense del género de misterio. Estos dos géneros son familiares, pero más primos que hermanos. La diferencia clave es la perspectiva. Ambos géneros se centran en un suceso que genera una catarsis para enganchar al lector y mantener la historia. Sin embargo, el enfoque de la narración es completamente diferente.

Digamos que el suceso que funciona como motor de la historia es el asesinato de la reina de Inglaterra. En una historia de misterio, la reina moriría en el primer capítulo, y el resto del libro se centraría en los agentes del gobierno encargados de encontrar al asesino y llevarlo ante la justicia. En una historia de suspense, en el primer capítulo se mostraría un ataque fallido o un comunicado amenazante, que alertaría al MI6 de la intención de asesinar a la reina. En esa ocasión, los agentes del gobierno estarían a cargo de proteger a la reina mientras localizan al posible asesino. La historia llegaría a su clímax en el punto en que se frustra el intento de asesinato. En pocas palabras, el suspense crea tensión dramática antes del conflicto motor, mientras que el misterio comienza su narración justo después del suceso.

Para que una buena historia de suspense funcione, lo que está en juego debe indicarse al principio de la historia. Piensa en la saga de Reina Roja de Juan Gómez-Jurado. Al comienzo de cada historia, el lector sabe a qué peligros se enfrentan Antonia Scott y Jon Gutiérrez. Mientras que un escritor de misterio dosificaría la información, Juan Gómez-Jurado despliega todos los elementos narrativos. Al hacerlo, él, y cualquier escritor de suspense, se la juega. Al establecer lo que está en juego desde el principio, parte del sentido del drama de la historia se puede perder fácilmente porque el lector conoce detalles importantes, como quién, por qué y cuándo. Esto es lo que hace que la escritura de suspense sea un desafío. El escritor parte con ciertos elementos narrativos revelados y debe crear tensión a través de protagonistas fuertes y giros narrativos inventivos que sorprendan al lector.

Aunque pueda parecer que escribir thriller es difícil, vale la pena señalar que el género le permite al escritor una serie de libertades que no se le conceden al escritor de misterio. Los escritores de suspense pueden emplear múltiples puntos de vista. Pueden presentar al malo y sus motivaciones para darle al lector una idea de su personaje. Esto le permite al escritor enfrentar perfectamente a su antagonista y protagonista entre sí. Los escritores de misterio no pueden hacer esto. Pueden escribir libros empleando múltiples puntos de vista, pero generalmente no el del antagonista, pues deben mantener oculta su identidad para mantener el misterio.

Nueve trucos para llenar tus páginas de emoción

El suspense es una disciplina difícil de dominar, pero los siguientes consejos te ayudarán a componer una experiencia emocionante para el lector:

1. Juega con el punto de vista

El lector debe tener una visión global de los acontecimientos. Muéstrale qué ocurre a través de los ojos del protagonista y del antagonista. De esta forma, podrá ver el problema antes que el protagonista. El lector ve las líneas de convergencia entre el protagonista y el antagonista y siente las consecuencias de los peligros que se avecinan. Además, esta técnica permite al escritor colocar un peso emocional en el lector. La tensión se desarrollará a partir de los temores autoimpuestos del lector de saber que el héroe se dirige a una trampa sin remedio.

2. Introduce obstáculos contrarreloj

Otra forma clave de generar suspense es mediante el uso del tiempo. El tiempo siempre debe correr en contra del protagonista. En una historia de secuestros, el protagonista sabe que cada minuto que pasa aumenta las probabilidades de que la víctima sea asesinada. Cada minuto que pasa aumenta las complicaciones para el protagonista, y por lo tanto incrementa la tensión narrativa.

3. Da importancia a lo que está en juego

Esto no significa necesariamente que el gancho de la historia tenga que ser sobre la aniquilación de toda la raza humana. Pero la historia debe tratar sobre un suceso devastador para el mundo del protagonista, y el héroe debe estar dispuesto a hacer cualquier cosa para evitar que ocurra. Por lo tanto, la historia podría girar en torno a un hijo que intenta rescatar a sus padres de un asesino en serie, o de una mujer inocente acusada de asesinar a su marido que intenta demostrar su inocencia. El conflicto tiene que ser interesante y realista para garantizar que los lectores se identifiquen con el protagonista.

4. Aumenta la tensión

El protagonista debería enfrentarse a una serie de circunstancias aparentemente insuperables. Debe utilizar todas sus habilidades y fortalezas hasta superar todos sus límites para poder encontrar una solución al conflicto. El héroe debe sufrir, pero nunca ceder a la presión que aplica el antagonista.

5. Enfrenta a los personajes a dilemas

El antagonista debe presentar al protagonista o elecciones incómodas que pondrán a prueba su mismísimo código moral. La elección debe contar con opciones que siempre sean negativas para el protagonista, con el fin de obligarle a decidir cuál es el mal menor. Quizá se vea obligado a elegir salvar a una persona mientras deja morir a otra, tomar un arma después de jurar que nunca volvería a hacerlo o volver a consumir drogas después de años de sobriedad.

6. Introduce una complicación cada vez mayor

Complícale la vida a tu protagonista. Dale más problemas de los que sea capaz de gestionar. Cuando parezca que tiene la situación bajo control, haz que un cable suelto desfarate sus ilusiones y que se de cuenta de que en realidad no tiene ni idea de lo que está pasando. Cuando derrote a un enemigo aparentemente invencible, haz que ese adversario parezca una nimiedad en comparación al nuevo desafío.

7. Sé impredecible

Al escribir thriller, la chispa de tus historias deben ser esos giros narrativos que dejen a los lectores patidifusos. Prepara las pistas para dejar un rastro falso y enséñale a los lectores listillos que la solución no era tan fácil como parecía. Pero ojo, si te pasas y no explicas bien por qué la solución es la menos obvia, puedes perder la credibilidad y molestar bastante a tu audiencia.

8. Crea un villano carismático

En una historia de misterio, el villano tiene que ser algo transparente porque no quieres que el lector se dé cuenta de quién es demasiado rápido. Pero en una novela de suspense, el malo es muy visible. Un gran villano no es alguien que se retuerce el bigote y ata damiselas a las vías del tren. Los antagonistas bien construidos son inteligentes y tienen una motivación. Encarna a esta persona. Explora sus motivaciones y su carácter. Dale una base y ofrécesela al lector para que entienda por qué el antagonista es quien es. El lector tiene que creer y temer a esta persona. El villano tiene que ser un oponente digno de nuestro héroe. 

9. Crea un héroe memorable

Si el libro tiene un gran villano, entonces necesitará un gran héroe. Por supuesto, esto puede aplicarse a cualquier historia, pero el protagonista de tu thriller tiene que ser alguien con el que el lector pueda conectar. Cuando el héroe está en peligro, el escritor necesita que el lector se preocupe porque ese personaje consiga sobrevivir.

Atrapa a tus lectores

Como ves, escribir thriller consiste en tener un antagonista y un villano potentes, un suceso que da pie a la historia, toda una serie de complicaciones de dificultad creciente y dosis incontables de emoción. Fácil, ¿no? Pues manos a la obra y ponte a crear una obra emocionante que haga que tus lectores no puedan parar de leer.

Comparte esta entrada
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *